Difícil me está resultando ponerme a escribir, IN MEMORIAM, sobre alguien que se me fue casi sin enterarme, y cuya reciente despedida, hace que todo me parezca mentira, un mal sueño, de esos que cuando te despiertas y lees el libro de la interpretación de los sueños, resulta que al protagonista, le acabas de alargar la vida 10 años más. De la amargura, por la desorientación que los malos sueños causan, pasas a la alegría al despertar, porque todo ha sido eso, un mal sueño. Pero no, la desazón sigue conmigo, mi amigo, nuestro amigo se ha ido para siempre, pero esta vez voy a sacar fuerzas de flaqueza para honrar y recordar a una persona buena. Eugenio.
| Eugenio año 2006 |
Es curioso que teniendo la edad de mi padre, pudiéramos tener una complicidad como dos amigos generacionales, bueno tres, porque esta entente de la amistad, más bien era un triunvirato y lo formábamos, a saber: Eugenio, El Abuelo y un servidor, la singularidad de esta relación de amistad no dejaba indiferente a nadie, y puedo decir que el mayor privilegiado y beneficiado de ella, sin ningún género de dudas, he sido yo.
| Eugenio y El Abuelo año 2010. Aguilar de Campoo |
(Me enredo en retóricas por no entrar en materia, ya que la ausencia de este amigo, me produce un dolor indescriptible, que me atenaza la garganta y no me deja continuar).
Padre, marido y abuelo por encima de todas las cosas, tuvo tiempo de dejar una huella imborrable también como amigo. De esto último puedo dar buena fe, a tenor de lo dfícil que me está resultando hablar de él en pretérito.
| Eugenio año 2010. Aguilar de Campoo |
| Eugenio y El Abuelo. La Guardia año 2010 |
| Eugenio, un servidor y El Abuelo año 2010 |
P.D.: Haciendo uso de un mágnifico poema de mi admirada Alma, quiero dedicar su lectura a sus hijos, seguro de que en estos momentos les reconfortará. A mi me ha hecho sentir muy bien.
A VECES ERA REY...
A veces era rey y a veces mago
algunas veces libre y otras no.
A veces era viejo, a veces sabio
y a veces era niño como yo.
Levantó mis recuerdos más felices
con la humilde destreza de sus manos
y guardó la memoria de mis ojos
inasequible siempre a los arcanos
del olvido, a a esos mil y un matices
que vuelven el amor en otra cosa,
y no tienen piedad de los despojos.
y no tienen piedad de los despojos.
Una pared maestra me falta con su falta,
y un pilar de la infancia y esa dicha asombrosa
de ese bien tan escaso que envuelve a la ternura
de ese bien tan escaso que envuelve a la ternura
cada vez más herido, cada vez más ajeno...
me falta con su falta su dulzura,
me falta con su falta su alegría,
me falta la memoria de la mía.
me falta con su falta su dulzura,
me falta con su falta su alegría,
me falta la memoria de la mía.
Me falta con su falta un hombre bueno
que a veces era rey, y a veces mago,
algunas veces libre y otras no.
Que a veces era viejo y siempre sabio
y a veces era niño como yo.

